La conserva

La conserva
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Lugar: vivienda particular
Fecha de celebración y periodicidad: meses de septiembre y octubre. Anualmente.

Era una actividad fundamental antes de los años 60, ya que muy poca gente tenía frigoríficos, y solo se podían consumir productos de temporada.

Las hortalizas que no eran aptas para la venta las utilizaban las familias de hortelanos para hacer conservas. Se podían hacer con pimiento, tomate, judías o melocotón. Además, también se hacían mermeladas de higo, tomate frito, melón o membrillo, "carne de membrillo".

Para su elaboración se necesitaban botellas de cristal, que se reutilizan cada año. Se pelaba el tomate, se le quitaba los desperfectos y se troceaba. Para introducir los trozos en las botellas se ayudaban de un embudo y una caña. Cuando la botella estaba llena se cerraba con un corcho y se ataba con hilo de bramante, tarea que normalmente realizaba un hombre, ya que se necesitaba mucha fuerza. Por último, se colocaban en un bidón en la lumbre al baño Maria. Este proceso podía durar hasta un día, ya que se hacían cientos de botellas. También se podía hacer "crudo", añadiendo unos polvos para mantenerlo en buen estado.

Con estos procesos, las botellas se podían conservar hasta el año siguiente, sin utilizar ningún electrodoméstico.

En la actualidad, se sigue haciendo, se utilizan botes de boca ancha. Además, se hace con otro tipo de tomate, que se reserva para esta actividad y que no tiene desperfectos. Se han dejado de utilizar muchas de las verduras, ya que ahora se pueden conservar en el frigorífico y se pueden encontrar a lo largo del año.

Imágenes de Mario Temprado (www.elpicazo.org) y Benedicto Collado (www.elpicazo.net)